Noticias

  • Register

Ninguna vocación viene por ella misma

“Todos sabemos que primero es necesario arar, sembrar y cultivar para poder luego, a su debido tiempo, cosechar una mies abundante. Jesús, en cambio, afirma que «la mies es abundante». ¿Pero quién ha trabajado para que el resultado fuese así? La respuesta es una sola: Dios”.

Ninguna vocación viene por ella misma

El título del mensaje -“Vocaciones, testimonio de la verdad”- indica que “vocación” se toma aquí en sentido amplio, como “realización del proyecto de Dios sobre nosotros”, y concierne a todos.

El mensaje vuelve sobre la cuestión de la pertenencia del hombre a Dios. Es una oportunidad, para este papa que no deja de levantarse contra la dominación y la violencia, de reafirmar que el Señor no es un tirano, sino un Dios bueno: Nosotros somos el “campo de Dios”, la “propiedad de Dios”, “no en el sentido de la posesión que hace esclavos, sino de un vínculo fuerte que nos une a Dios y entre nosotros, según un pacto de alianza que permanece eternamente «porque su amor es para siempre».

También incluye propuestas concretas, que recuerdan que la vida cristiana no tiene sentido si no está arraigada en Cristo y la Iglesia y orientada a los demás. Estas son algunas de las propuestas:

Centrar la existencia en Cristo 

“Toda vocación, no obstante la pluralidad de los caminos, requiere siempre un éxodo de sí mismos para centrar la propia existencia en Cristo y en su Evangelio. Tanto en la vida conyugal, como en las formas de consagración religiosa y en la vida sacerdotal, es necesario superar los modos de pensar y de actuar no concordes con la voluntad de Dios”.

Caminar en la Iglesia, con y para los demás

“Os hará bien participar con confianza en un camino comunitario que sepa despertar en vosotros y en torno a vosotros las mejores energías. La vocación es un fruto que madura en el campo bien cultivado del amor recíproco que se hace servicio mutuo, en el contexto de una auténtica vida eclesial. Ninguna vocación nace por sí misma o vive por sí misma”.

Poner el listón alto (y proponerlo así) 

“Con Él podemos (···) abrir el corazón a grandes ideales, a cosas grandes. «Los cristianos no hemos sido elegidos por el Señor para pequeñeces. Id siempre más allá, hacia las cosas grandes. Poned en juego vuestra vida por los grandes ideales” (Homilía en la misa para los confirmandos, 28 de abril de 2013).

“Os pido que orientéis la pastoral vocacional en esta dirección, acompañando a los jóvenes por itinerarios de santidad que, al ser personales, «exigen una auténtica pedagogía de la santidad, capaz de adaptarse a los ritmos de cada persona”.

Nuestro Menu

S5 Box